martes, 13 de diciembre de 2016

Las dudas del Barcelona de baloncesto

Me pide Diego que hable un poco del Barcelona de basket. No pasa por sus mejores horas, ciertamente, pero me temo que no es posible descartarlo para nada. No sólo por la recomendable prudencia que la historia nos ha enseñado, sino porque la plantilla del equipo azulgrana está configurada de una manera que la convierte en muy peligrosa en momentos concretos y competiciones cortas, como por ejemplo la Copa del Rey.

Tras las sucesivas derrotas (palizas en algunos casos) contra el Madrid, la directiva culé decidió cesar a Pascual este verano, y, después de cancelarse la tentativa Jasikevicius, se echó en manos de las dos únicas piezas (fuera del CSKA y del Fenerbahçe, a día de hoy un escalón por encima del Barça) que verdaderamente nos han hecho daño a los blancos en estos últimos años: Georgios Bartzokas, el entrenador del Olympiacos que nos arrebató la Euroliga en Londres 2013, y Tyrese Rice, la mosca cojonera del Maccabi que nos ganó en la prórroga la final de Milán en 2014. A partir de este núcleo duro (un dineral les costó), han ido tratando de reconstruir un conjunto fichando perros de presa (a precio de oro algunos, como Claver), a la vez que intentaban acomodar lo bueno que pudieron conservar (Ribas, Doellman, Tomic, Perperoglou), si bien lastrados por la duración de contratos antiguos (ese Navarro en la cuesta abajo).

La plantilla barcelonista depende, pues, de un jugador extremadamente talentoso: el citado Rice. En ataque, la importancia del base norteamericano (con pasaporte montenegrino) es capital. Sólo el ala-pívot Doellman es capaz de generarse sus propios puntos sin que el juego pase por las manos de Tyrese. Tomic puede aportar muchísimo (la sempiterna jugada del pick&roll nos ha martirizado a los madridistas año tras año), pero no por sí mismo. El riesgo de colocar casi todos los huevos en una misma cesta está ahí, entonces. Por otro lado, tiene el Barcelona una pléyade de escuderos bastante buena, pero las lesiones son una plaga en este inicio de temporada. Claver ha faltado más partidos de los esperados (su actitud defensiva en el puesto de 4 es clave), Ribas y Lawal tienen para varios meses, Koponen (al que equivocadamente consideran un base director cuando es un anotador) tuvo un accidente de coche... No ha contado con la suerte de cara el griego en su estancia en Barna, lo que dicen algunos que le puede costar el puesto (ojalá, sería un error a mi juicio). 

Sin embargo, todos esos riesgos que conlleva una planificación centrada en la dureza defensiva que busque la libertad del base zumbón, pueden verse compensados si el jugador entra en estado de gracia y consigue contactar con las otras, exiguas mas existentes, islas de talento. Insisto: en torneos cortos va a ser un equipo peligrosísimo. En la liga parten con desventaja, pero en un play-off puede pasar de todo, y no es infrecuente que a mitad de año pongan más dinero encima de la mesa, como ya hicieron hace unas semanas fichando a Renfroe y a Holmes. Por desgracia, el FCB no ha dicho su última palabra esta temporada. 


jueves, 8 de diciembre de 2016

Segundos de grupo

El partido de anoche deja un sabor realmente extraño, como apunta Corna. Entre que uno no sabe si preferir el liderazgo o la segunda plaza, y teniendo en cuenta que en ataque no jugamos nada mal, resulta difícil enfadarse, por más que tirar por la borda un 2-0, en el 87' además, suponga algo imposible de celebrar. Las visitas del Borussia de Dortmund al Bernabéu sí que son complicadas, y no las que hace Periko en su tour por Andalucía. 

Los alemanes salieron valientes al césped, pero poco a poco el Madrid, lanzado por sus laterales (excepcional la actuación de ambos), consiguió tornar en discontinua y dubitativa su actitud. Unos cuantos disparos fueron el preámbulo del gol, anotado en semifallo por el felino en el que siempre creímos, aunque el mérito debiera recaer sobre el extraordinario pase de Carvajal. Con el 1-0 el equipo blanco dio un paso atrás, agazapado en torno a la supuestamente (opiniones hay para todos los gustos) balsámica vuelta de Casemiro. El Dortmund se estiró un poco, y Navas hubo de volver por sus fueros de la temporada pasada con una magistral parada a una falta envenenada de Schurrle. El pseudoabulense Aubameyang (dijo luego en rueda de prensa que quería jugar aquí; con 28 años en su DNI, no sé yo si su tren no lo cogió Morata este verano) estaba atado en corto por un sobrio Varane.

Tras el descanso, el tridente Weigl, Dembele y Auba sí fueron capaces de ir imponiéndose, sin embargo. Al Madrid le quedaban las contras, lo que no es poco, y tras un fallo garrafal de Benzemá, él mismo metió la cabeza en la segunda jugada a un centro exquisito de James. La flor de Zidane no parece limitarse al marcador, sino que tiene virtudes terapéuticas. La inesperada titularidad del colombiano pareció desterrar su melancolía, y su pierna izquierda (lanzadora de precisión, anoche) es un bonus difícilmente despreciable. 

El 2-0 no mató al Borussia, sino que lo espoleó. El de Ávila marcó y el entrenador sacó dos alfiles: Reus y Emre Mor, que suena a Chiquito de la Calzada pero es buenísimo. Para entonces, los madridistas se habían encomendado al contragolpe definitivamente. Lucas culminaba un descomunal encuentro, y tanto Benzemá como Marcelo pudieron sentenciar: no digamos ya Cristiano, al que su progresiva lentitud le permitió controlar, en lugar de tirar de primeras, un balón en el área. El portugués lo estrelló en el poste. El guión, con pretendida tensión y tintes de remontada heroica, resultó menos creíble al estar en diciembre, de modo que el desenlace fue desacostumbrado. Carrerón de Aubameyang y pase de la muerte: gol de Reus. 

El Dortmund termina la fase de grupos líder, y el Real imbatido. Nadie acabó la noche enfadado. El Madrid de Zidane es, por encima de todo, un enigma. 

miércoles, 30 de noviembre de 2016

El Clásico/Derby del pavo real

Numerá, numerá,
viva la numerasión.
Quién ha visto vencer derbys
sin tener amonestación.

Numerá, Numerá,
viva la numerasión
Quién ha visto ganar derbis
sin tener amonestación.

Barça Real uh, Barça Real uh,
Barça Real uh, Barça Real uh,

A todos los que me escuchan:
aquí les vengo a dejar,
¡aquí les vengo a dejar!
Un pronóstico del Clásico:
nos lo gana el pavo real.*

¡Que lo gana el pavo real!
Y a los del Barça les digo
no se vayan a enfadar
No se vayan a enfadar

Y ahora mismo les auguro
Cuatro goles a tragar
dos del Bicho, uno de Luka,
y el otro de Benzemá
¡Y el otro de Benzemá!

Si no cumplo lo ofrecido
nos podemos olvidar,
nos podemos olvidar
de hacernos con esta liga,
no se podría arreglar.

¡No se podría arreglar!
Y a usted, Zizou, yo le ofrezco
una ganga en planteamiento.

Una ganga en planteamiento:
ponga a Luka de interior,
que le desborda el talento.
¡Que le desborda el talento!
Y por eso yo le advierto
no me la vuelva a jugar.

No me la vuelva a jugar.
Deje a Case en el banco
que no está pa' titular.

Numerá, numerá,
viva la numerasión.
Quién ha visto vencer derbys
sin tener amonestación.

Numerá, numerá,
viva la numerasión.
Quién ha visto vencer derbys
sin tener amonestación.


Chévere cu chévere,
que chévere, cu chevere
Cu chévere, cu chévere, au, au!!
Chévere que chévere
Que chévere, que chévere.


Barça Real uh, Barça Real uh,
Barça Real uh, Barça Real uh,


A todos los blancos presentes
yo les voy a aconsejar.
¡Yo les voy a aconsejar!
Que combinen los balones
y que chuten a marcar.

¡Y que chuten a marcar!
Que el Madrid sin buscar puerta
es como noche sin luna.
¡Es como noche sin luna!

Y si ganamos en Barna
pañuelos en la tribuna
¡pañuelos en la tribuna!
Y Cristiano, que es tan recio,
parece empezó a olvidar.
esa racha que era el mal.

¡Esa racha que era el mal!
Para que vengan los goles
con plumas de pavo real.
Para que vengan los goles
con plumas de pavo real.
Para que vengan los goles
con plumas de pavo real

Chévere cu chévere,
que chévere, cu chevere
Cu chévere, cu chévere, au, au!!
Chévere que chévere
Que chévere, que chévere.

*(N del autor: Evidentemente me refiero a Cristiano)



lunes, 21 de noviembre de 2016

El último derby en el Calderón

El partido comenzó con un dominio contundente por parte del Madrid. El Atlético se replegaba buscando algún balón largo a Torres, de manera estéril en la primera mitad. El centro del campo madridista, plagado de talento para la ocasión, no renunció a la seriedad (falso dilema, éste) ni al valor, y fue extendiendo su control inexorablemente. En defensa la colocación era precisa, y en ataque el equipo la movía con un toque ligero, con la tranquilidad que da tener a Modric al timón y con Isco, ese "jugador virguero de placeta sin talla para el Madrid", demostrando que los gestos técnicos con un sentido son mucho más dañinos.

El Atlético aguantaba la posesión rival pertrechado, como de costumbre, pero sin la comodidad rutinaria con la que suele. Cortaba el juego blanco con faltas, lo que tampoco suponía una novedad, mas el sábado las caras colchoneras mostraban un rictus desconfiado. La tensión se rompió con un tiro de falta de Cristiano que envenenó la barrera, haciéndolo imposible para Oblak. El Madrid se contuvo hasta el descanso, y el Atleti se abalanzó sobre las botellas de agua.

Tras la reanudación, el encuentro cambió de signo. La carga india no se hizo esperar, y los madridistas hubieron de formar barrera de escudos. En un primer momento podía parecer que el Madrid se acochinaba, pero pronto surgió el espacio y se vio el peligro que ofrecía a la contra. Poco después de que Koke llamara, según la prensa, "maricón" a Cristiano, éste disputó un balón largo y Savic le hizo un para mí claro penalti. El portugués lo transformó y lo celebró con la pose del pensador de Rodin, o algo parecido. A partir de ahí, la superioridad del Madrid volvió a ser incontestable, como en los tiempos de antes del Cholo (a.C.), y la puntilla del hat-trick de Cristiano se produjo gracias a un excelso pase de Isco y a la velocidad de Bale, que mostró las miserias de Juanfran. Los cambios de Zidane prácticamente se realizaron en el descuento.

El Madrid abre una pequeña brecha, pero queda tanto que casi da hasta vergüenza decirlo.



jueves, 10 de noviembre de 2016

Trumpazo

Andaba ayer cabreado por los resultados de la elecciones americanas. La mala noticia de la victoria de Donald Trump se veía empeorada por el asedio constante a mi Whatsapp de amigos prorrusos que celebraban sin recato el retroceso yankee, con chistes que los inhabilitarían para ser concejales. Cuando puse la tv a la hora de comer, casi me atraganto con la opinión dominante de los expertos (¡ah, esos expertos que se afanaban en explicar los motivos y causas de un suceso que habían afirmado que jamás sucedería!). Se ha consolidado ya un relato según el cual una marea enorme de blancos, la clase obrera industrial principalmente, acudió en masa a las urnas a votar contra el establishment encarnado en la persona de Hillary Clinton. Y esa oleada de las clases bajas de color blanco le dieron la victoria a Trump.

Hastiado de la cantinela, tiré el tenedor al fregadero y cogí el portátil. Me puse a mirar datos, y, sin ser aún los oficiales (con lo que todo lo que digo debe tomarse con cautela aún), mis conclusiones son algo más matizadas: las causas del suceso son miles. Imposibles de desentrañar con un mínimo de rigor. Desde los desencantados por las artimañas en las primarias que se cargaron a Sanders (no sé si el bueno de Bernie hubiese sido competitivo, pero era mi candidato), a los negros que se quedaron en casa porque no es lo mismo confiar en "uno de los suyos" que en alguien de la familia Clinton, pasando por todos los que efectivamente no quisieron votar a la candidata de Wall Street (¿hasta qué punto la cuasi unanimidad mediática en su favor realmente favoreció a Hillary? ¿Acaso no reforzó su faceta de vieja conocida?)... En cualquier caso, recordé el debate que se tuvo hace poco en este nuestro bar, acerca de la posición de los votantes progresistas en unas elecciones. 

La antigua sentencia de los politólogos: "si no te sientas a la mesa, eres parte del menú". 



viernes, 4 de noviembre de 2016

Cuatro temporadas y 500 noches

La Undécima duró
lo que duran dos peces de hielo
en un güisqui on the rocks.
En vez de exprimir,
esa base pa hacer un estilo
nos dio por reír.
De pronto nos vi,
como perros de nadie,
ladrando, sin acierto ni juego.
Mezclando errores y agravios,
empates en los labios,
y escarcha en el pelo.

Tenían razón
los cenizos
en eso de que, antes,
Cristiano era gol.
Con una excepción:
esta vez,
él quería quererla meter
y ella {la pelota} no.
Y la BBC,
nos dejó el marcador
en los huesos
y yo de rodillas.
Contra el Éibar,
y, haciendo un exceso,
presionaron a un medio
una carrerilla.

Y regresé
a plantear partidos
sin proa ni popa.
A la perdición
de sufrir en Europa,
aún con cenicientas
de saldo y esquina,
Y, por esas ventas
de frío y rutina,
pagando desidias
de arietes sin alma
que no pierden la calma
ni con cocaína.
Volviéndome loco.
Derrochando
a Kroos y a la vida
nuestra media era un poco,
desierto suicida.

Y eso que yo,
para no agobiar con
goles a la liga,
Para no asediarla
con mi antología
de jornadas frías
y vitrinas vacías,
Para no comprarla
con marrullerías,
ni ser los farsantes
a quienes Messi guía,
con la altanería
de verse triunfantes.
Tanto la quería,
que, tardé, en aprender
a olvidarla, cuatro temporadas
y quinientas noches.

No me resigno, copón.
Di un portazo, y sonó
como un signo de interrogación,
Me niego a que así,
se pierda, en mitad del olvido,
el papel del Madrid.
No pidamos perdón,
¿para qué? No van a perdonar
aunque no ganemos ni torta.
Siempre tuvimos la frente muy alta,
la lengua muy larga,
y un sinfín de victorias.
Y digo yo,
si aun con este sindiós
seguimos los primeros.
A poco que mejore
con Case y Marcelo
y el resto de gachós
dejen de ser floreros…

Siempre que Zinedine {leído tal cual},
meta a Lucas y a Isquito
Y Cristiano afine
de una vez su tirito,
podemos ganar
todavía nos queda
un as en la manga
¡con guante de seda!
Qué tipo más grande.
Negaría el santo sacramento,
en el mismo momento
que Modric me lo mande.

Y eso que yo,
para no agobiar con
goles a la liga.
Para no asediarla
con mi antología
de jornadas frías
y vitrinas vacías.
Para no comprarla
con marrullerías,
ni ser el fantoche
que va, en romería,
tras justo perderla
enterrado en reproches.

Tanto la quería,
que, tardé, en confiar
en mí mismo, cuatro temporadas
y quinientas noches.

miércoles, 26 de octubre de 2016

Los suplentes vikingos asaltan León

En el año 968, una flota de 100 drakkares vikingos, comandada por su jefe Gunderedo, desembarcó en Catoira (Pontevedra), dispuesta a saquear el reino de León y Galicia. Tras un par de carnicerías en las cercanías de Padrón y Compostela, el obispo de Iria Flavia, llamado Sisnando Menéndez, reunió a un contingente de tropas gallego-leonesas en Fornelos. Menéndez se hallaba dispuesto a plantar cara a los invasores del norte. En audaz cabalgada, el buen hombre se lanzó a dirigir a sus soldados contra Gunderedo, pero una flecha lo derribó de la montura causándole la muerte. Los leoneses y gallegos, al ver muerto a su líder, huyeron en desbandada, y durante dos años estuvieron los vikingos saqueando aquellas tierras sin que nadie pudiera oponérseles.

En el año 2016, el Real Madrid inició una excursión en terrenos del reino de León que hacía tiempo no pisaba. Los caudillos locales también trataron de reclutar tropas contra la venida vikinga, con resultado similar. 7 goles como 7 soles, casi sin despeinarse, son un botín mayor que el que pudo obtener Gunderedo siglos atrás. El hambre de los Vázquez, Morata, Mariano, Asensio... arrolló a la Cultural Leonesa, que sólo alcanzó el gol de la honrilla cuando el Madrid quiso aflojar. La desesperación se reflejó en una agresión a Kroos que el árbitro decidió ignorar, quizá consciente de que el drakkar madridista iba repleto. 

Gunderedo fue derrotado, capturado y ejecutado por el ejército del conde Gonzalo Sánchez, cuando en el 970 ya volvía para Ferrol, dispuesto a regresar a su país en sus naves. Los vikingos del siglo XXI, por si acaso, regresan esta noche a la capital de España.


viernes, 21 de octubre de 2016

Ganarle el pulso a la mano de Elías

Tel Aviv siempre es una salida dificilísima en cualquier calendario, por más que este Maccabi sea un conjunto de estrellas sin conjuntar. De la desorganización israelí se aprovechó el Madrid desde bien pronto, sacando músculo en el juego interior y abriendo una pequeña distancia. La brecha la agrandó Carroll, homérico en el tiro de tres, sin olvidar las labores de intendencia de Othello Hunter, fichajazo sin tanto renombre como otros (que vaya preparando el Barcelona la denuncia pertinente por su pasaporte, que tiene pintaza este jugador).

Al descanso el partido parecía, si no finiquitado, sí al menos en la senda conveniente para que la inercia hiciera el resto. Pero el Madrid no contaba con la salida en tromba de los macabeos (16-0 de parcial) y la caraja de Laso. Tiene nuestro entrenador la costumbre de planificar el reparto de los minutos de las próximas jornadas con mucha antelación, desde su despacho, en un delicado ejercicio de orfebrería que busca cuidar rendimientos y egos a la par. Mas la lectura del partido debe primar en última instancia, sobre todo en canchas tan duras, y ayer Pablo fracasó por pretender agarrarse al libreto. Mientras Llull no tenía su día y Draper hacía un papelón, Carroll y Hunter agitaban toallas en el banquillo y Doncic aguardaba "protegido" (viendo el rendimiento cuando salió, más parece que a quien protegíamos era al Maccabi). Sólo los triples inverosímiles de un Rudy inspiradísimo nos mantuvieron a flote en un horrible tercer período.

Los últimos diez minutos, con Doncic, Carroll, Hunter, la superioridad de Randolph (ay, cuando coja confianza) y unas buenas defensas en el 1x1 de Felipe Reyes, nos permitieron hacernos con la victoria. La lógica indica que la mano de Elías se convertirá en cuasi inexpugnable a medida que pasen las jornadas y los Weems, Goudelock, etc. hagan piña, pero lo cierto es que ayer se agarraron al partido sólo desde su calidad. Veremos. El Madrid, de momento, suma dos victorias importantísimas y ya tiene la vista puesta en la tercera jornada, frente al Baskonia.



PD: Para las estadísticas de David: 53 duelos entre macabeos y madridistas, 22 para los primeros y 31 para nosotros.

martes, 11 de octubre de 2016

La temporada de la marmota

Por In Goal We Trust

Permitan ustedes que abra el grifo para llenar la bañera, sin prestar atención a la temperatura del agua, mientras voy enchufando la tostadora de pan y dejándola cerca, a mano, para poderla asir con facilidad cuando me haya metido en el agua. Aunque me abrase o me congele, tanto da como esté el agua cuando me sumerja y deje caer la tostadora en la bañera en estruendoso shock eléctrico; en cierto sentido, no engañaría a nadie si dijera que todo me la “refanfinfla” sabiendo que de nuevo ha de sonar el despertador a las 6 en punto de la mañana y el "I got you babe" ha de devolverme de nuevo a la vida.



Estamos en Octubre de nuevo, el mismo Octubre triste, lánguido y gris de siempre; y como de costumbre nuestros jugadores lesionados (o apunto de ello) se zumban miles de kilómetros para que los galenos de sus selecciones obren el milagro (¡y ríanse ustedes del que se obró con Lázaro!) que les permita calzarse los borceguíes y saltar al campo vistiendo la gloriosa camiseta del combinado nacional correspondiente. Poco importa que lo hagan mancos, medio cojos o cojo enteros (pues al que no es dueño de la pelota, poco le importa que se pinche), para luego devolvérnoslos (ahora sí) completamente lesionados, con la total confianza de que podrán recuperarse tranquilamente en nuestra casa hasta la próxima llamada de su selección en que, sin importar si están sanos, mancos, medio cojos o cojo enteros, su presencia volverá a ser requerida allende los mares. Y si ello no fuera suficiente castigo, la mitad de los que se fueron sanos vuelven también mancos, medio cojos o cojo enteros, para nuestro regocijo y disfrute y a mayor gloria de FIFAS, UEFAS, CONCACAFRES y demás mafias. Es curioso que, con seiscientos y pico millones de presupuesto anual, nuestro club se parezca más al "12 de Octubre" (y no lo digo ni por el mestizaje de los integrantes de la plantilla, ni por la raza que se les presupone en su sentido aguerrido) que a un club de fútbol. A este paso Sanitas va a pasar de ser un patrocinador residual a ser el club en sí mismo: Real Sanitas Club de Fútbol. Vamos, es como si se tratase de una ”sisofromatem”, en que, como contramedida al orden natural de las cosas, temporada tras temporada la bella mariposa se transformase en una triste crisálida.



Estamos en Octubre de nuevo, el mismo Octubre triste, lánguido y gris de siempre; y como de costumbre contemplas la enfermería y te preguntas que coño es lo que debe haber pasado para que, teniendo una enorme plantilla en Agosto, con un armario de tres cuerpos y fondo amplísimo, ahora sólo tengamos presente al baúl de los recuerdos de Karina y cantemos a los cuatro vientos que cualquier tiempo pasado nos parece mejor. Al igual que da lo mismo por dónde pringues la tostada, porque siempre que caiga al suelo caerá del lado de lo "pringao", la Ley de Murphy aplicada al fútbol (y en concreto al Real Madrid CF) determina que da lo mismo como confecciones tu plantilla, siempre se te romperá el jugador que no tiene repuesto natural o aquel cuyo repuesto es un "pringao" que nunca está cuando se le necesita. Así que ya tenemos al entrenador "pringao", haciendo encaje de bolillos para alinear un once de garantías sobre el césped y, como en todos los mediados de Octubre de unas fechas a esta parte, nos encontramos con el “allenatore” viéndose obligado a colocar piezas fuera de lugar, intentando que las redondas encajen con las cuadradas y los diamantes casen con las estrellas, en un Tétrix difícil de imaginar a principios de Agosto. Ese es nuestro sino, madridistas, el no poder disfrutar nunca de lo que tenemos. No acertamos una ni queriendo; por unas causas u otras siempre acabamos añorando al que se fue o echamos en falta al que no vino. Nuestra pieza clave siempre estará sustentando otra bóveda desde la que se aprecie con burlona nitidez el derrumbe de nuestro enésimo arco de iglesia.


Estamos en Octubre de nuevo, el mismo Octubre triste, lánguido y gris de siempre; y como de costumbre nuestro equipo sigue sin saber si juega a tenerla, quitarla o regalarla, a correr o esperar, a amagar o pegar, a avanzar a por el enemigo a pecho descubierto o a asaltarle desde cualquier recodo del camino en cuanto incurra en un descuido. Y así nos sentamos a esperar ingenuamente a ver si por aquellas casualidades de la vida un lepidóptero bate sus alas en Pekín y por efecto mariposa inverso nos dota de mecanismos de juego que nos hagan resurgir del caos absoluto en que volvemos a estar sumidos en nuestro perpetuo otoño; porque sólo estamos en Octubre y queda mucha tela que cortar, mucha temporada por delante, muchas hojas por caer, tanto de los árboles, como de calendario, y, además, nunca una liga se ganó en Octubre,... aunque con esa cantinela ya vaya para unos cuantos lustros en que tampoco se ganen en Mayo (salvo contadas excepciones que se suelen identificar como confirmación de la regla).



Así que con este panorama ante mis ojos, después de ver tantos Octubres distintos a lo largo de estos últimos años, pero tan similares que parecen uno mismo, permítanme ustedes que me sumerja en la bañera y zambulla suavemente la tostadora de pan para así poder dormir tranquilamente hasta el próximo Agosto, en que volverá a sonar el despertador a las 6 de la mañana y el "I got you babe" me despierte e invite de nuevo a pensar en lo que se hizo mal ayer, con la ingenua esperanza de ver si a alguien se le ocurre intentar arreglarlo de una vez por todas. Y en esa montaña rusa, en ese histrionico vaivén de alegrías y desconsuelos, estaré hasta el próximo mes de Octubre, el mismo Octubre triste, lánguido y gris de siempre, en que volver a mi bañera, con mi fiel tostadora, a dormir de nuevo sin que se hayan resuelto los viejos problemas, "of course", pero llevando ahora en el zurrón algunos nuevos que sumar a la causa, como no podría ser de otra manera...



A ver si hay suerte la próxima vez que despierte y al menos me puedo enrollar a la bella Andie MacDowell de una vez por todas, porque lo que es que se arregle el equipo de fútbol... va a ser que no.



P.D.: De todas formas, no debemos desdeñar ni menospreciar nuestra peculiar travesía por el desierto futbolístico porque, como ya dejó escrito para la posteridad Antoine de Saint Exupéry, lo que hace maravilloso al desierto es que no sabes qué se esconde detrás de cada duna y quién sabe si al remontar la siguiente no encuentres del otro lado un pozo de agua clara y fresca, en forma de Champions League, dónde calmar tu sed de fútbol.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Homenaje a Vargas Llosa, por Tomás Luís de Victoria

La casa era pequeña y a la vez destartalada y me había tocado a mi, esta vez habían sido dos y Edwin había ido donde el viejo de Barrios Altos, una puerta mal pintada y dos ventanas, junto a otras casas pequeñas y destartaladas, cariño ¿Por qué siempre te toca a ti? No tardo mi amor ¿Ya? Fuera había un gallo y unas matas resecas en un jardín polvoriento, puta hermano, venga otra cerveza, que todavía los estoy viendo, aparqué el coche delante de la casa esquivando a un perro famélico de hocico alargado que me miró de soslayo ¿Y vas a tardar mucho mi amor? En la acera volaban papeles que el viento húmedo llevaba para volver a traer, hermano esos cholos (1) ni sienten ni padecen compadre, les miras su cara, y la cagada, mientras me movía pensaba que me estarían mirando, y si no lo hacían, yo los estaba mirando a ellos, los ví desde que me dijeron que viniese, tenemos que ir a casa de mamá porque Lucri y Vilma han hecho torta de guanábana (2), ¿No los puedes llamar por teléfono? Mientras me acercaba, imaginé que la casa no tendría timbre y si eran tan mayores como creía, tardarían en abrir, son cosas que pasan tigre, y venga, poniendo como las gallinas para otra rondita de chelas (3) que mi compadre anda mustio, no se me rajen, los guijarros crujían bajo mis piés y el gallo revoloteó hasta una cerca, también desvencijada y despintada, mi amor, un telegrama bonito, algo, chucha (4), no jodas más a mi compadre, que a la vejez le ha dado llorona, delante de la puerta, toqué con los nudillos y con un graznido, más rápido de lo que pensé, se abrió la puerta, ¿Pero ahora que van a hacer, carajo? No es justo, ni que pierda mi Sporting Crystal, e igual me jodo compadre, y ahí estaba, tal y como me lo había imaginado, delicado, canoso y con una voz temblorosa que me invitaba a pasar a su casa destartalada, a su salón, a su vida, ¿Sabes mamá? Tardaremos un rato porque Lucho ha tenido que salir...sí mamita, fué terrible, el chofer del camión iba zampado (5), salió en las noticias, Pasamayo maldito, yo lo crucé harto compadre, cuando viajaba todas las semanas a Chancay, y es bravo, ella estaba sentada en un sofá verde y raido y sucio sin apoyar la espalda, con las manos retorcidas en su regazo, sobre el delantal descolorido, mirando al suelo, mirando nada, no se sabe, mamita, lo están mirando todavía los técnicos de la compañía y del seguro, parecía que llevaban ahí sentados los dos toda la eternidad, quietos, sin mirarse, esperándome, mira Luchito, la ley nos ampara, no fué culpa nuestra ni de nuestro chofer, y tienes que decírselo, no se me rían pues compadres, y ánimo hermanón, que lo veo a usted un poquito Laive (6), me senté en una silla que había frente a ellos, pegada a una mesa desconchada vencida en una esquina, ya tiene que estar al llegar porque me dijo que sería rápido y no tardaría, puta mi socio le va a coger el gusto y se va a buscar una chambita en El Ángel (7), si mamita, vivían los tres solos y a ella le acababan de dar una plaza en Huacho de maestra, tome asiento joven, tenga la bondad, ¿Le puedo ofrecer limonada? puta compadre, hoy me huasqueo (8), que cagada, no, no se preocupe, muy amable señor, ¿Porqué no me dice que ya lo sabe, que me vaya ? Pero se sienta y me mira, esperando, carajo flaco, no dijeron ni michi, nada, concha su madre, nada, ni mierda, no sabía que chucha hacer, se han quedado sin nada y no han abierto la boca, ¿Ves como fué rápido mami? Ya está Lucho abajo, enseguidita estamos allá, puta hermano y me despidieron y me dieron la gracias y todo, cholos concha su madre....

1)Indios
2)Chirimoya
3)Cervezas
4)Coño
5)Borracho
6)Popular mantequilla peruana
7)Célebre cementerio limeño
8)Emborracho

sábado, 24 de septiembre de 2016

Rebeldía canaria

Tienen las islas en el Congreso una formación política de idiosincrasia pactista, cuando no chaquetera. Con el PP o con el PSOE, o con los dos a la vez, si en algo destaca Coalición Canaria es en su disposición, en su capacidad para aliarse con quien haga falta. La adaptabilidad es su rasgo definitorio, y a la vez su mejor arma.

Quién sabe si en un acto de protesta contra esta actitud, el último fin de semana de septiembre (habrá que ir despertando a unos cuantos) nos ha dejado un espíritu canario muy diferente. En la final de la Supercopa, el Herbalife ha barrido por veinte puntos de diferencia al Barcelona, que se las prometía muy felices tras derrotar al Real Madrid en la víspera. Pero no todo los días sale el sol, ni Rice mete 30 puntos. La mayor preparación física de los canarios se hizo valer. Lo positivo para los culés, entrenador aparte, es que de este torneo se van con la sensación de que los fichajes han sido buenos: excelente Claver en su labor oscura defensiva y poderosísimo Rice en el 2x2 frontal y cuando coge la racha de tiro. No obstante, algún retoque más les vendría de perlas para el salto de calidad necesario.

En fútbol, la UD Palmas no le perdió la cara al partido, bastante anárquico, y encontró premio en los últimos minutos, con un gol afortunado tras rebote. El Madrid estuvo mal, da la impresión de que la supuesta pegada es un invento salvo si los partidos van cuesta abajo (¡cuántas ocasiones para meter gol, y nunca de forma limpia!). Que el equipo se parta cada vez que Casemiro falta no convierte en Mauro Silva al brasileño, sino que debe apuntarse en el debe de Zidane. Esta noche hubo muchas actuaciones mejorables: un despistado Kroos, un sobrevalorado -de momento- Asensio, un poco resolutivo Morata, un desquiciado Cristiano (dará que hablar su cambio), un impreciso Bale (hasta cuando tiene chispa física, siempre le falta algo) y unos cambios extraños. Demasiado para este nuevo ímpetu canario, tan inesperado como eficaz.


jueves, 15 de septiembre de 2016

La Copa Intercontinental

Siempre que se habla de títulos, se suele dejar de lado este trofeo que, sin duda, tiene menor valor que los tres grandes, pero a mí me hace especial ilusión. Y está muy ligado a la historia del Real Madrid, además.

La primera Copa Intercontinental se disputó en 1960. El Madrid venía de ganar cinco veces seguidas la Copa de Europa, y en aquel año se había creado un campeonato similar en Sudamérica: la copa Libertadores, cuyo primer campeón, el Peñarol, era un equipazo. La ida fue el 3 de julio en Montevideo, sobre un terreno muy mojado, terminando con empate a cero. En el Bernabéu de septiembre se jugó la vuelta, con más de 100.000 personas en las gradas. La alineación del Madrid fue Domínguez, Marquitos, Santamaría, Pachín, Vidal, Zárraga, Del Sol, Herrera, Gento, Di Stefano y Puskas. Las crónicas dicen que fue uno de los mejores partidos del Madrid de las cinco Copas de Europa, lo que son palabras mayores. En el minuto 15 ya iban 3-0, con dos goles de Puskas y otro de Di Stefano, de tacón. Herrera y Gento colocarían el 5-0, y sólo la relajación madridista en el tramo postrero (algo que parece tradición) permitió a los uruguayos hacer un gol. 

Desde entonces el Madrid ha ganado otros tres trofeos, el último en Marruecos ya como Mundialito de Clubes, y puede hacerse con el quinto entorchado este diciembre. Ojalá así sea.




lunes, 5 de septiembre de 2016

El lustro negro del Real Madrid de baloncesto

Así denominó la revista Gigantes a los años que sufrió el Real Madrid a finales de los ochenta y principios de los noventa. Después de unas décadas de hegemonía blanca, varias circunstancias terminaron constituyendo un combo demoledor para nuestra sección. La nueva gran apuesta del F.C.Barcelona por mejorar su sección fue importante, sin duda, pero no la única causa. Vaya aquí un resumen, que a la vez sirva como homenaje a quienes tanto se esforzaron en aquella época tratando de evitar los infortunios, en la medida de lo posible:

1986-87: Recordada por la de la primera partida de un jugador español a la NBA: Fernando Martín. El equipo no fue capaz de asumir la marcha de uno de los referentes del vestuario. Cuarto en liga regular, cayó en el playoff de semifinales frente al Barcelona de Aíto, después de haber eliminado en cuartos al Estudiantes. El vigente campeón culminaba un año nefasto, mientras su rival hacía doblete ganando la Copa del Rey al Joventut. Por desgracia, no sería un tropiezo puntual.

1987-88: La derrota en ACB de la temporada anterior mandó al Madrid a la Copa Korac, lo que hoy sería la Eurocup (homóloga de la Europa League en el balompié). Los blancos la terminaron ganando, reincorporado Martín desde Portland. Se trataba de un título que podría haber servido para defender el año, pero las frustraciones superaron con mucho a esta alegría. En Valladolid, un triple en el último segundo de Solozábal suponía un doloroso puñal. La herida se agrandó con la derrota en la final de la liga, también contra el Barcelona. 

1988-89: Incapaz de soportar el papel secundario del Madrid en estas dos últimas temporadas, Mendoza tiró de talonario y trajo al mayor villano que existía por aquel entonces en las canchas del baloncesto europeo: Drazen Petrovic, el genio de Sibenik. En el vestuario no cayó muy bien. Algunos veteranos terminarían saliendo tarifando: famosa fue la rajada de Iturriaga, dolido contra la "pérdida de valores" (aunque seguramente más dolido por su salida). No obstante, aquello no fue óbice para que se ganara la Copa del Rey al Barcelona (devolviendo esta moneda a los culés) y la Recopa de Europa al Caserta, con excepcional actuación de Drazen  en la final (¡62 puntos!). Mas la final de liga contra el Barça impidió que se consumara el pretendido cambio de tendencia. Hubo una plaga de lesiones y una gran polémica con el arbitraje de Neyro (el Madrid defendió la última posesión con cuatro jugadores, algo nunca visto),  pero el caso es que se perdió, y Petrovic quedó con la mosca detrás de la oreja.

1989-90: El pobre George Karl vio cómo al inicio de la nueva temporada (y de su nuevo proyecto), Petrovic hacía las maletas y marchaba a Portland en una terrible despedida a la francesa. Las penalidades no terminaron ahí. Askew, un pívot americano recién fichado por el equipo blanco, no superó el reconocimiento médico por un problema en la rodilla. Y el 3 de diciembre, Fernando Martín moría en un accidente de tráfico, dejando a la plantilla en un profundo estado de desconsuelo. Se perdió la final de la Recopa frente a la Virtus de Bolonia. En la Copa del Rey el CAI Zaragoza, a la postre campeón, eliminó al conjunto merengue en semifinales. En la liga, el Joventut derrotó a los de Karl, también en semifinales, para luego perder el título contra el Barcelona. Las cuatro ligas culés seguidas le costaron el puesto al bueno de George.

1990-91: Las desgracias extradeportivas no acabaron en aquel año aciago del 89. Sustituido Karl por Brabender, éste tampoco logró remontar la irregular trayectoria del equipo. Despedido, se le dio el mano al veterano Ignacio Pinedo, que consiguió enderezar parcialmente el rumbo clasificando al Real para la final de la Copa Korac, frente al Cantú. Increíblemente, el hombre sufrió un infarto durante el primer partido de aquella final, quedando en un coma irreversible durante meses, hasta su definitiva muerte. Los jugadores no pudieron dedicarle ese título (en estado de shock, perdieron ambos partidos), siendo además eliminados por el Barcelona en las semifinales de Copa del Rey, con una canasta final verdaderamente absurda. En liga, por primera vez en la historia se cayó en cuartos de final, esta vez contra el Taugrés. ¿El único consuelo? Que sería el Joventut quien se proclamara campeón de la ACB. Algo que certificaba la condición de comparsa del Real Madrid de aquellos años. Alegrarse porque el máximo rival no conseguía la quinta liga de forma consecutiva.

El año 92 fue un pequeño chute de optimismo, con la conquista de la Recopa (a la canasta de Ricky Brown le dedicamos un post completo) y la eliminación del Barcelona en el playoff de cuartos de la liga ACB. Se perdió la final contra el Joventut, pero se sentaron las bases para el doblete de liga y copa del 93. La liga del 94 y la Copa de Europa del 95 devolvieron al Madrid a la gloria, tras su lustro más negro. Después habría épocas aún peores, pero aquella fue la primera crisis auténtica de la sección baloncestística del Real Madrid, un agujero negro que a punto estuvo de devorar para siempre una parte del club que algunos han mirado tradicionalmente con aire suspicaz. En estos tiempos de vino y rosas, conviene recordar de dónde venimos, y por lo que hemos pasado.


jueves, 18 de agosto de 2016

Un grupo de amigos

"Soñé un mundo feliz, muy, muy lejos de aquí
y como no lo encontré, pues fui a buscarte con mi coche."


Uno de los debates más recurrentes en el mundo del deporte es el de meritocracia versus autogestión del talento. Cada equis tiempo (en realidad, tras cada fracaso o incumplimiento de las expectativas: ese desconsolado momento en que nos tentamos la ropa y clamamos al cielo en busca de un porqué simplificador), los aficionados abogan por dar un volantazo y cambiar completamente la manera en que se han estado haciendo las cosas. Nada más revolucionario que un hincha cabreado, un perenne gato de Schrödinger entre Capello y Del Bosque.

Con la selección española de baloncesto, este esquizofrénico modus operandi alcanza su máximo esplendor. Pese a que nuestros chicos se empeñan en ser tan predecibles como un capítulo de House (enfermo, diagnóstico simple que sale mal, empeoramiento, bromas sarcásticas y mucha droga, idea genial, curado), el guión de los campeonatos es inamovible: de la pedida de cabezas en pica de la primera fase a las lágrimas de emoción al final ("Yo siempre confié"). ¿Y cuál es el secreto de Gasol y cía? 

Hay que tener cuidado. El periodismo (el mal periodismo, deberíamos precisar) tiene una serie de clichés que siempre intenta meter en sus crónicas. El fin del mundo, el contexto de pobreza del delincuente, "faltan algunos flecos en la operación"... El mito del grupo de amigos que se juntan para ganar los trofeos es demasiado apetecible para el sensacionalismo. Una historia agradablemente emotiva: lo importante es el buen rollo. Que añade, además, un plus de pedagogía social (made in La Masía, por cierto). Precioso, pero mentira. Los nuestros ganan porque son muy buenos, primero, y porque están bien entrenados, en segundo lugar. Y luego sí, sobre la base de ese inmenso talento, el ambiente resulta fundamental, hasta el punto de que termina mereciendo la pena no traer a un Fran Vázquez de cuarto interior para evitar conflictos entre él y Pau. La complicidad y el bienestar han sido una pieza capital en la acumulación de metales por parte de esta generación, pero tengamos los pies en el suelo. Las partidas de la pocha están por detrás de los robos de Rudy, los arrastres de Llull, la magia del Chacho, los triples de Navarro, la frialdad en el tiro de Mirotic, los rebotes de Felipe o la totalidad de Gasol.

Ayer, España barrió de la pista a Francia en el mejor partido de la Roja en los JJOO hasta ahora. Si la línea a la que aludíamos antes continúa en ascendente progresión, podremos competir hasta el último cuarto con Estados Unidos (no aspiro a más, por desgracia). Sería la despedida a la altura que merece el mejor grupo que ha dado el baloncesto español. Una pandilla de amigos extraordinarios, sintagma cuya carga semántica no se entendería sin el sustantivo ni sin el adjetivo.

  

sábado, 30 de julio de 2016

Revista de verano

Anda el verano en ebullición en el sur de Ejpania, tanto por temperatura como por carga de trabajo (voy a tener que pedir indemnización por el pelo perdido, ay). El bar va a saltos, en medio de la molicie inevitable que causa el calor, salpicada de chispazos provocados fundamentalmente por la pretemporada del Real Madrid. El abotargamiento es general, pero no ha de decaer mi empeño de mantener esto decentemente regentado. 

La ventana de fichajes (¿de dónde vendrá esta expresión? Tiene pinta de anglicismo) está siendo bastante tranquila para nuestra sección futbolera. La vuelta de Asensio me ilusiona, aunque soy consciente de que lo va a tener en chino para jugar, y la de Morata me apasiona algo menos, pero deseo que rinda excelentemente. Por lo demás, si Raiola acaba lejos del Bernabéu y coloca a su chico en la piara de hijoputas el Manchester United, no se me van a caer los anillos, qué queréis que os diga. Pog bueno, pog bale, pog malegro. 

Comprobamos asimismo que el Madrid de baloncesto, la gloriosa sección fundada por Ángel Cabrera y Rafael Sánchez Guerra, se ha movido con mucha más celeridad tras la traumática marcha del Chacho Rodríguez, invitiendo ese dinero en la compra de Anthony Randolph, jugador extraordinario, carne de NBA si no fuera por sus continuas lesiones. La renovación de Ayón nos deja un juego interior excepcional, a la espera del cierre del fichaje de Hunter, nuestro Slaughter de Hacendado, que parece hecho. En la línea exterior quizá estemos más flojos que otros años (ah, la espalda de Rudy, ah los JJOO), sobre todo teniendo en cuenta el nuevo formato de la Euroliga, pero el club confía que con la vuelta de Don Draper (pese a tener nombre de personaje de Mad Men, su estética y su ciudad son The Wire) y la posible explosión de Doncic (¡cuídenme a ese muchacho!) vamos a tener suficiente. El Barça está tirando la casa por la ventana después de dos años en blanco (y bien que hace), y ha fichado al entrenador que nos ganó la EL 2013 y al base que nos ganó la EL 2014. Serán un rival temible. 

En el tema político, el ruedo ibérico no defrauda. Vivimos tiempos de gloria, de rizar el rizo, y el mayor de los esperpentos ha corrido a cargo de nuestro querido presidente, con el sí pero no pero a lo mejor en el encargo del Rey. Por otro lado, el asunto Echenique es tan anecdótico como feo. Resulta patético tratar de equipararlo a según qué cosas, mas el científico de Podemos (que repite que es científico con la misma frecuencia con que Albert Rivera dice ser catalán; y con utilidad semejante) debería taparse un poquito. Una cosa es hacer de la necesidad virtud, y otra de la necesidad vicio. ¿Y el PSOE? Bien, gracias.

Cataluña se va, no se sabe si hacia la libertad o hacia el ridículo. Este segundo lugar es el único del que no se regresa, o al menos eso decía Perón. Quien, por cierto, parece constituir un referente para el nuevo Papa, que tantas alabanzas se lleva desde la izquierda y desde la derecha. Absolutamente inmerecidas, a mi juicio. El otro día, Su Santidad, autor de conocidos hits como el "Si a mi madre la insultan, pueden esperar un puñetazo" tras la matanza de Charlie Hebdó, nos deleitaba con las siguientes declaraciones: "Alguno puede pensar que estoy hablando de una guerra de religiones. No. Todas las religiones queremos la paz. La guerra la quieren otros, ¿entendido?". O sea, que al final la culpa la tenemos lo ateos, como siempre. Al fin y al cabo, para algunos, más enemigo que el creyente de otra fe, es el que no tiene ninguna.


PD: Echamos (mucho) de menos a los gallegos.

miércoles, 13 de julio de 2016

Brexit desde Inglaterra

Por Diego-UK.

Todo empezó a tomar forma en la madrugada, parecía claro a las 4 de la mañana y termino por explotar definitivamente entre las 5 y las 6…

Los Europeos

Mi día empezó a las 5. Había dormido mal y durante la noche había comprobado que el resultado del referéndum se ponía feo. No solo en lo personal; creo firmemente que para el Reino Unido es mejor permanecer en la Unión Europea. Por mi cabeza pasaban todo tipo de reacciones y sensaciones a tal velocidad que no me daba tiempo a procesarlas en sentimientos de miedo, determinación, irritabilidad o furia. Sin embargo la sensación más poderosa si se hizo un hueco, y esa era la duda: Y ahora, ¿qué? El 67% de mi localidad voto por dejar la UE, lo cual traduje inmediatamente en rechazo hacia mí y el resto de ciudadanos europeos. Fueron mis perros quienes notaron mi preocupación los que se sentaron conmigo a esas tempranas horas como diciendo a sumanera “no te preocupes, para nosotros nada cambia”.

En el trabajo comenté la situación con algunos compañeros, tanto ingleses como europeos. Si bien los ingleses con los que hablaba no habían apoyado la salida de la UE tampoco entendían lo que nosotros sentíamos en esos momentos: rechazo, sobre todo, y en algunos casos miedo ante actos de violencia física que ya habían ocurrido con anterioridad, pero ahora parecían casi legales.

A la hora de cenar me dirigí al “fish & chips” que visito semanalmente. En esos momentos donde no tenía que poner atención al trabajo ni al tráfico conduciendo mis dudas volvieron a tomar el control de mis pensamientos. “Que pasa ahora si entro en la tienda y me tratan distinto?”. No me trataron diferente, pero las dudas seguían conmigo al día siguiente, sábado, cuando paseaba a mis perros. “¿Y si me cruzo con alguien y me insultan? ¿Y si la cosa se pone fea y mis perros tratan de intervenir?”.

Pase la mayoría del sábado con mi nieta. A sus 3 años a ella todo le da igual, juega, me abraza y se ríe. Ella solo me ve a mí. Los perros y los niños pequeños son los más listos en esta historia, pues ellos solo ven personas a las que quieren. Y es que vistas las noticias y las reacciones más repugnantes del lado ganador cabe de todo: Desde noches de cristales rotos a agentes de policía llamando a la puerta pidiendo los papeles con el permiso de residencia.

Los Votantes

Mucho se ha hablado de gente que no sabía lo que votaba, de gente que lamenta su voto y ahora querría cambiarlo, de gente que no quería salir de la UE sino simplemente exigir que algo cambiase. No quiero centrare en nada de esto. Simplemente hay que incidir en que la democracia es un derecho y una responsabilidad que no se puede tomar como un concurso televisivo de talentos y simpatías. Sigo encontrándome con gente que no entiende el significado de su voto en la vida de sus propios compañeros de trabajo.

Con toda su buena fe y sin expresar su opinión personal, un colega mío que votó por permanecer me dijo que como español no debo preocuparme de nada, que nadie en el Reino Unido tiene problema alguno con la inmigración desde España. El problema lo tienen con los polacos. Posteriormente leo un comentario de un exsoldado que había luchado junto a polacos y dice que los prefiere 100 veces a los ciudadanos rumanos. No puedo aceptar de ninguna de las maneras esta especie de Eurocopa de nacionalidades por las cuales unos pasaportes valen más que otros. Ni un inglés es más que yo ni un polaco es menos. Es demasiado evidente como para tener que explicarlo en detalle.

Otro tema es cuando te dicen “tú no te vas a ir, si tú eres uno de los nuestros”. No, yo era uno de los vuestros, y eso es lo que tantos votantes no entienden. Desde que el resultado del referéndum han marcado un ellos y nosotros, británicos y extranjeros. Nunca en 12 años me había sentido tan extranjero como estos días, nunca había sentido tanta desafección por la ciudad donde resido, que ya no considero mi hogar.

Otros más cándidos o directos, como me ha contado otro compañero inglés de los que votaron por permanecer es el que dice: 

- Por fin se van a ir todos esos polacos!

- Pero si ese que trabajo contigo es polaco…

- El no, él es mi amigo…

No creo que se considere amigo ya. El voto no discrimina a nadie, de alemanes a lituanos, de portugueses a rumanos. Todos estamos en la misma situación, y si alguien cree que “su amigo” está exento del resultado del referéndum se equivoca.

Finalmente nos queda el votante que se avergüenza de lo que han votado sus familiares, amigos o conciudadanos, pero debo decirles que el voto es libre y en muchos casos no ha sido un voto pasional e irreflexivo. Hay gente que realmente cree que lo mejor para el futuro del país es salir de la UE. Frente a los que defienden el mestizaje de culturas y sociedades han aparecido los que realmente lo rechazan de plano, los que quieren una Inglaterra sin Escocia, sin Irlanda del Norte, sin gente que no sea blanca e inglesa de pura cepa. Estos elementos, que existen en todas partes, han salido de sus cavernas pensando que ser racista es legal. Son buenas noticias, caídas las caretas ya sabemos de qué pie cojea cada ciudadano.

Soluciones

Vuelvo a lo que me dicen mis compañeros de trabajo británicos. “Pide el pasaporte”, “Cásate”. O también te dicen “Si hasta dentro de 2 años no va a pasar nada…” El tema de la nacionalidad es algo que he comentado con compañeros europeos. Llevo 12 años en Inglaterra, y me he sentido feliz, he visto crecer a mi familia y desarrollado mi carrera satisfactoriamente. Pero no me siento británico. No se explicar lo que es sentirse español o británico, pero sé que no lo siento. Pedir el pasaporte simplemente seria hacer una trampa legal y no me parece bien, y la mayoría estamos de acuerdo (hablando con compañeros de Hungría, Portugal o Alemania). No queremos ser británicos, y seguramente aún menos de un Reino Unido que de pronto se muestra hostil. De nuevo un compañero de trabajo lleno de buena fe me dice “yo siempre te vería como español”. Yo solo quiero que me vea como persona.

De hecho he pedido a mi empresa que haga lo mismo. Entiendo que tiene que vivir en un marco legal y que hoy por hoy ese marco legal parece difuso. Sin embargo legalmente nada ha cambiado, y yo pedía que la empresa simplemente dijese que valora a sus empleados por lo que son y no por el lugar de donde vienen. Pero hasta ahora no ha habido más que silencio, en una actitud conservadora, protegiendo la empresa ante cualquier compromiso.

Pese a todo y por facilidad busque que habría que hacer para pedir la nacionalidad. Además de gasta una considerable suma de dinero en el papeleo, hay que someterse a un examen de inglés y otro de cultura británica, cosas que me resultan ofensivas. Tras pasar 12 años en el país lo normal sería que me ofreciesen la nacionalidad.

Mientras unos piensan irse donde sean bienvenidos, personalmente me queda la solución de pasar por el registro civil y fijar finalmente una fecha que no hemos hecho más que ir dejando para cuando fuera más conveniente. Ese momento parece haber llegado, pues no confío en que los políticos de ambos lados del Canal de la Mancha logren solucionar nada. 

Los Políticos

La situación política en Inglaterra es el cruce de un guion de los Monty Python con “Yo, Claudio”. Después de caer en la trampa de compañeros de partido a la par que traidores y convocar el referéndum. David Cameron se tuvo que ir. La campaña a favor de permanecer en la UE fue demasiado tibia por los Conservadores y no mucho mejor desde el lado Laborista. Sucesivos gobiernos de uno y otro lado han pasado años culpando a Bruselas de los males internos, y no era ahora el momento de decir “bueno, en realidad, no estamos tan mal con ellos”.

Boris Johnson se aprovechó del populista líder del UKIP Nigel Farage, que hizo el discurso más visceral en pro de la salida de la UE, y pensaba que con la salida de Cameron sería Primer Ministro. Cameron, sin embargo, dejo un caramelo envenenado para quien le siguiera: tendrá que ir a Bruselas a activar el Artículo 50, que tiene una especie de reacción en quien la ejecuta como la kriptonita en Superman: Quien toque esa tecla va a quemar su carrera política. Será para siempre el primer ministro que causo la mayor crisis política y económica del Reino Unido.

Sin embargo Boris no va a ser Primer Ministro. Su anterior amigo y activista de la campaña de salida, Michael Gove, decidió presentarse al liderazgo del partido incitado por su mujer, columnista populista en un diario inglés. Apuñalado Boris, han ido saliendo nuevos candidatos. Parece que será Theresa May, que según los periodistas más progresistas es la mejor opción cuando se compara con Darth Vader, Lucifer, la malvada bruja del oeste y Cruella de Vil. Pero este es el partido conservador y no cabe destacar que acabe presidiendo el partido un loco que nombre secretario de estado al caballo que tiene en su finca de lujo a las afueras de Windsor.

También ha desaparecido de la escena Farage, que dice haber cumplido su misión. Que se sepa el tema aún debe aprobarse en el Parlamento, donde ni Conservadores ni Laboristas tienen líder y el partido nacionalista escocés tiene pocas ganas de aceptar la salida de la UE. La Unión de Escocia e Inglaterra tiene como condición que no haya cambios significativos en las relaciones internacionales del Reino Unido (controladas por el parlamento de Londres, por acuerdo) con el resto del mundo, y salir de la UE lo sería. Escocia podría salir del Reno Unido, y con ellos Irlanda del Norte, que podría unificarse con la República de Irlanda.

Los laboristas andan en una batalla por el control del partido del tipo que cabe esperar en un partido político de carácter latino. Jeremy Corbyn tiene el apoyo de las bases, pero no el de los miembros del parlamento, que tienen sus ambiciones personales. Mientras a Corbyn le dimiten colaboradores de todas partes, él se agarra a su sillón y las bases protestan a favor del líder que eligieron hace apenas 9 meses. 

Mientras, en Europa, el señor Jencker sigue añadiendo gasolina al fuego y en lugar de ser diplomático e invitar al parlamento británico a considerar su postura se dedica a meter prisa al Reino Unido para que ejecute el articulo 50 y se vaya de una santa vez, obviando los intereses de 3 millones largos de ciudadanos de la UE que residimos en el Reino Unido.

En este clima político tan indeciso la situación económica empeora por la falta de confianza y por la aparición de especuladores. Y mientras unos y otros miran hacia otro lado dejan la casa sin barrer, a los ciudadanos europeos en el Reino Unido y los británicos en la UE en limbo y sin saber si alguien va a invocar el artículo 50 y que consecuencias tendría. El episodio de “Yo, Claudio” revisado por Monty Python se convierte en “Teléfono Rojo, volamos hacia Moscú” sin que nadie detenga la espiral de locura.