lunes, 23 de marzo de 2015

Luka

Su aterrizaje no fue plácido. Desconfianza porque lo trajo Mou, desconfianza porque no era español, desconfianza porque un mediapunta no sabría jugar de volante, desconfianza porque el centro del campo ha de pertenecer a aguerridos musculados. Cuarenta millones, cuarenta, qué barbaridad, con la que está cayendo, da igual que no llegara, pues con el Madrid y con el euro siempre se redondea al alza. Caro no, carísimo, alguien que no era ni mediocentro ni mediapunta sino todo lo contrario. Sobrevalorado y sobreestimado.

No hablaré de sus cualidades futbolísticas. No soy el más adecuado, aquí hay gente mucho más experta. Yo sólo sé que hace lo que quiere con la pelota. Juega en corto, en largo, con el interior y con el exterior, desborda con pase o con regate, carretea, finta o abre el juego, sale de la presión o presiona, solo o con compañeros. Mejora a todos los demás y crece cada vez que la toca. Y cuando llega a las inmediaciones del área, ay, ojalá fuera menos tímido. Ataca y defiende y defiende y ataca. 

Modric es, ante todo, un futbolista digno de ese calificativo.

martes, 10 de marzo de 2015

Días de asueto

No tiene que ver con el bochornoso partido de esta noche en el Bernabéu, pero mañana salgo de España (en un avión de Ryanair, virgencita virgencita) a unas merecidas vacaciones primaverales. Son pocos días, pero me vendrá bien desconectar entre tanto trabajo y este Madrid que me está tocando la moral. Como soy casero responsable, actualizo entrada antes de marcharme. Aunque si no vuelvo en 5 ó 6 lunas, preocupaos.

Del encuentro de esta noche, poco que decir. Un bochorno que parecía se iba a equilibrar con la entrada de Modric y acabaría en empate. Pero llegó el 3-4 y el Madrid se acojonó de mala manera. Fútbol madridista no vimos, sólo malas defensas ante los ataques rivales, una patética actuación del portero, delanteros que no bajaban, broncas entre jugadores (lo de Cristiano y Arbeloa no lo han repetido, pero me gustaría verlo bien), equipo partido... En fin, horrible. 

Confiemos en que sirva de catarsis de una vez.

Nos leemos pronto.

domingo, 1 de marzo de 2015

28-F

Ayer abundaron las palmaditas autocomplacientes identitarias. El 12-O y el 28-F, los "mejores" días del año para servidor. No hay donde esconderse ya, me temo. En estos tiempos de viralidad y redes sociales, dejar la autosatisfecha cagarruta es más barato que nunca. Por otro lado, leyendo las nostálgicas reflexiones de la gente de mi quinta, se diría que la nación andaluza nació en un bote de aceitunas en el patio del recreo. No hizo falta ni el millón de pesetas que pedía Julio Camba para Getafe. En el otro extremo, qué decir. Los que reniegan de la camiseta del Betis son los del rizo engominado, únicamente por incapaces de ser infieles a la rojigualda.

Bueno, pues si hay que asumir pasionalmente una identidad colectiva (sic), sea. He aquí la idea por la que más vinculación afectuosa puedo llegar a sentir. Y sí, afectuosa. No patriótica.